En esta ocasión, nuestro colegio en Berzocana se ha llenado de un aroma muy especial, de esos que te transportan directamente a la cocina de nuestras abuelas. Hemos tenido el honor de recibir a Juana, la abuela de Candela, que ha venido desde Aldeacentenera para compartir con nosotros sus secretos culinarios sobre las roscas fritas.
No sólo trajo consigo su experiencia y su sonrisa; vino cargada de los ingredientes y el menaje necesario e incluso delantales y gorros para todos, convirtiendo nuestra aula en un auténtico obrador profesional.
Bajo su experta guía, los niños y niñas aprendieron que la cocina es paciencia, mimo y tradición. Fue emocionante ver cómo sus manos veteranas enseñaban a las manos más pequeñas a dar forma a las rocas.
Tras el trabajo llegó la recompensa. Pudimos degustar las roscas recién hechas ¡Estaban espectaculares!.
Los alumnos, como muestra de cariño le hicieron entrega de una poesía dedicada para ella. Fue nuestra pequeña forma de decirle "gracias" por cruzar pueblos para regalarnos su tiempo y su saber.





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